miércoles, 4 de febrero de 2015

Desde mi asiento en el tren.

Sentada en el tren, en un asiento descolorido e incómodo; de espaldas y sintiéndome fuera de lugar. Pasa una señora que ríe mientras habla por teléfono y su felicidad se contagia por el vagón durante un efímero instante. Cierro los ojos al oler el perfume de un joven que cruza el pasillo, para aumentar la intensidad en mis fosas nasales. En mi cabeza, el incansable estribillo de aquella melodía que escuché tararear a una niña esta mañana. Fuera llueve con fuerza, y veo pasar ante mis ojos el verde difuminado de los árboles y el blanco de la bruma que lo inunda todo. Un chico lee al otro lado del vagón, recostado en el asiento, y me llama la atención que el título del libro (Ariel) sea justamente la última palabra que acabo de visualizar en el libro que tengo entre las manos. Mientras continúo mi recorrido visual por el vagón, entreveo la sonrisa de un anciano que mira por la ventanilla, supongo que tiene en mente un recuerdo feliz. También la mirada enamorada que dirige una chica al muchacho que tiene al lado, quien le sostiene cariñosamente la mano. Entre todo el escándalo que monta la estructura del tren, entre mis fugaces y soñadores pensamientos y el paisaje distorsionado que se adivina fuera, me siento feliz. Retomo la lectura con una sonrisa tonta en los labios y me siento a gusto, en paz conmigo misma, y parte de algo, aunque voy de espaldas cuando todos van de frente. 

12 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Hermosa descripción de lo que se siente al viajar en un vagón ^^
    Besos!

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  2. Yo el año pasado estando de Erasmus tenía que coger el tren y el metro a diario para ir a la facultad, y la verdad es que me gusta observar el paisaje y a la gente que va en el vagón, aunque también es verdad que la mayoría de las veces la gente iba dormida literalmente y ahí ya la cosa dejaba de ser interesante..

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    1. Jajaja cierto, poco queda que mirar cuando están durmiendo...a no ser que se les queden caras graciosas mientras lo hacen!

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  3. Me encanta. Deberías escribir una historia un poco más larga. Esta me ha gustado muchísimo.
    Besos.

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    1. Muchas gracias! Me es más fácil escribir historias cortas pero estoy en el intento de escribir un libro...jajaj

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  4. Un relato que engancha y transmite muy bien lo que significa viajar solo. No importa si es un vagon de tren o un autobus. En mi caso lo asociaria con un bus porque vagones de trenes no hay en mi ciudad. Pero sí, concuerdo contigo, es ese instante en el cual alzas la mirada y obcervas detenidamente todo a tu alrededor. Hay un cuento sobre esto y siempre lo recuerdo cuando voy en el autobus. Me gusto mucho lo que has escrito y la forma en como me hiciste viajar un instante.
    Te mando un abrazo enorme. Nos leemos y pasate por mi blog cuando gustes :3

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    1. Muchas gracias por tus palabras, me alegro de que te haya gustado :)
      Un beso!

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